La expresión mas imponente de la ausencia de libertad, en esta y muchas otras sociedades, es la imagen de los siniestros muros de las prisiones, que son parte de el entramado actual de los mecanismos de poder que tubo en sus orígenes, dispositivos y acciones aun mas denigrantes para el ser humano.
Para meternos en tema, voy a tomar el libro Vigilar y castigar, ya que es este un texto sobre la historia del nacimiento de la prisión. A su vez, es necesario introducir dos conceptos: el primero es referido al poder. Este no es representado como una persona o sistema, sino más bien como una varilla que circula entre los seres humanos y sus relaciones sociales, económicas, políticas y culturales. Es decir el poder no se representa en una persona de tal o cual característica, sino que es poseído por algunas personas en determinado momento, y poseído por otras en el siguiente momento, sino supo el primero asegurar ese estado personal de poder. Entonces damos lugar al segundo concepto. Éste esta dado por las características que administran los sujetos que detentan poder. Una de las características será, el disciplinamiento del cuerpo del "otro", especialmente desarrollado por Foucault en este libro. La posibilidad de obtener respuestas dentro de la media establecida como “normal”, a partir de mecanismos concientemente estructurados, dará lugar a un hombre capaz de convivir en sociedad.

Ahora bien, la reflexión y observación del homo malignus, ha sido capaz de introducir espacios privativos de la libertad para los seres humanos a diestra y siniestra. Es capaz entonces, un ser pensante de desarrollar dispositivos que aseguran la circulación de poder de acuerdo a normas prescriptas que garanticen la continuidad en espacio y tiempo de determinadas relaciones de poder. Donde unxs gozaran de la libertad de detentar el poder, y otros subyugados, solo deberan obedecer ordenes, poniendo tras un velo de hierro su libertad.
Entre los dispositivos detentadores de poder y disciplinamiento, tenemos a una edad muy temprana la familia. La institución privilegiada por naturaleza, en la transmisión intergeneracional, de pautas “encauzadoras” de crianza, mandatos jerárquicos y normas de convivencia social en función de la diferenciación por medio del género, así como por varios aspectos más de las formas de discriminación humana. Todo esto desemboca en una estructuración de la personalidad del nuevo ser humano que nace. Y se constituye como sujeto, sujetado a estructuras de organización social, económica y política, que en la sociedad son funcionales a las relaciones intra e interpersonales. Luego e inmediatamentre tenemos la escuela, ámbito de reproducción del orden social establecido. En la escuela, se reproduce la clasificación social, a través de la enseñanza de lo que forma parte de la cultura que detenta poder en la sociedad. Además de ser éstas instituciones, y otras más, las que irán moldeando al sujeto a gusto.
Pero habría que pensar también en la vida cotidiana, en la rutina, de la que son presos algunxs personas. La esclavitud económica que nutre al sistema capitalista. El consumo, piedra irremplazable del sistema económico, que alimentada directamente por la publicidad y el marketing, invade todos los espacios humanos y limitan el pensamiento y la iniciativa individual y colectiva.
No se puede generar el espacio propio de identidad cuando nos convertimos en presos, entendiendo por eso la privación de alguna de nuestras legitimas libertades, ya sea por imposición de una pena o por lo complejo de estar ligado irremediablemente a o por un objeto que nos quita la libertad, perdiendo así, autonomía personal y capacidad de reflexión. En relación a estos últimos aspectos, hay que pensar que la droga (sea legal-ilegal, sean medios y tecnologías multimediales, sea el mundo laboral y la dependencia de estados de vida superficial, etc.), rellena vacíos irremediables que llevan a unx a ser preso “de”.
El tema de hoy esta referido a un ámbito específico donde circula el poder: la cárcel.La cárcel no es lo mismo hoy que hace 300 años, o incluso más, y además difiere según las épocas por las que atravesó la humanidad. Ahora bien, todos tenemos conocimiento de los que la cárcel representa como privación de la libertad. Como aislamiento de la sociedad y encierro de sujetos que no contribuyen al mantenimiento del orden establecido. Ahora volviendo al tema de la prisión, como mecanismo de “disciplinamiento” y “posibilidad” de “reinserción social”, las condiciones en las que se desarrollan los largos períodos de encierro en sociedades como la argentina, no contribuyen a ninguna liberación del ser humano, y que, además, muy por el contrario, contribuyen a sesgar a las personas de la sociedad inscribiendo en sus propios cuerpos el estigma de la condena. Lejos de realizar una tarea de reinserción social, lxs presxs son victimas de maltratos por parte de funcionarios carceleros y de compañeros de encierro que no hacen mas que dar vida a los mas oscuros sentimientos de resignación, frustración y resentimiento. Lejos de reestablecer el lazo social, los habitantes de las prisiones se ven obligados a participar de jerarquías internas, que a través de la imposición, nuevamente imprimen en lxs presxs mas marcas. Se convierte este sistema en una sociedad de proporciones reducidas, en las que el poder circula de diversas maneras a los fines de obtener determinadas respuestas y actitudes. Lenguaje, códigos, señas, miedo, corrupción, silencio. Todo deberá ser funcional a la organización carcelaria. No querrán que un motín de parámetros impensables se desate sin poder tomar los recaudos pertinentes. El régimen basado en la autoridad castigadora, señaladora de diferencias, e incriminadora, de la mano de miedo pretende silenciar los gritos desesperados que buscan su expresión libre. Las ansias de generar el propio espacio de identidad que tanto socava el encierro y tanto mitiga la plena realización individual y colectiva.

El pensamiento mas arraigado en relación al sistema carcelario es el que nos plantea que “por algo las personas deben estar encerradas”. Por que según los parámetros de convivencia civil atentan contra el bienestar del conjunto social. Lo que esto encierra es una peligrosa actitud silenciadora y conformista del status quo, del orden vigente. Una respuesta al desarraigo sentimental de los familiares de la víctima, cuyo acto de justicia se realiza ante sus ojos, pero no cicatriza las heridas, cuando ese otro ser humano entra en el sistema carcelero. Una herramienta de control político, instrumentada en las normas. Estas nos dictan como hemos de vivir, luego “es nuestra responsabilidad” vivir en el encierro. Y muchas otras respuestas/causas que dejan conforme al ciudadano común, que en su casa frente a su televisor “decide” estar de acuerdo con tal o cual privación de la libertad. Eso es lo conveniente.

Otros seres reflexionamos sobre el sistema carcelero con asco. Con desagrado vemos como la libertad es condicionada a todxs quienes queremos pensar y reflexionar sobre los temas que aquejan a la sociedad. Esos temas que dan vida y poder al homo malignus y roban sueños de personas como vos y como yo. Vemos de a poco como la miseria y el hambre son legales en este mundo. Como la corrupción y la avaricia rigen los lineamientos en los cuales de deben conducir las personas. Y vemos por otro lado como el castigo, la represión y las detenciones ocurren a personas que se ocupan de mejorar el mundo para todxs. Quienes ocupan un espacio abandonado y dan vida a ese lugar con un centro cultural, por ejemplo, son partes de estas listas. Ese espacio que a su dueño no le importo nunca, que ha dejado derrumbarse, que no le importa tanto porque, imaginense, tiene tantas otras propiedades… En fin, es imposible hacer mención de todos y absolutamente todos los casos, pero es necesario empezar a reflexionar sobre las causas que en nuestra sociedad y en otras nos llevan a ser presos, no solamente detrás de un enrejado o bajo un imponente muro.
Si bien este tema requiere de bastante estudio, acá les dejo el libro “Vigilar y castigar” en formato Word. Espero les pueda ser útil. También recomiendo la siguiente lectura La Reproducción, de Pierre Bourdieu en la que el autor describe como el sistema educativo es una mera reproducción de la cultura dominante y una reproducción de la autoexclusión de los dominados. Por ahora no las he conseguido en algún formato digital.
Hasta la próxima
LINKS
«Vigilar y Castigar
Nacimiento de la prisión – Michael Foucault
http://www.mediafire.com/?ezmt2chnwyx
Ahora un poco de imagenes y musica
«Sin Dios - Cancion de amor. (Celda de Aislamiento)
http://www.youtube.com/watch?v=GjTqNMN2Vww
« Envidia Kotxina - Cuantas Marcas
http://www.mediafire.com/?2wntmdiuoi0
Cuantas marcas en tu cuerpo, ¡cuantas marcas!
Cuanta sangre seca luce alrededor.
La tortura en jefatura
Practicar métodos de ejecución.
Y un juez dice que no hay nada que ocultar
Ni tortura ni un abuso policial...
Que hijo de puta ¡que hijo puta!
Sus objetos añadieron:
Seis pastillas, burro y algo para esnifar,
Un machete y una chapa
Que rezaba odio a esta puta humanidad.
Y un informe habla de muerte natural,
Que cojones como no va a ser normal
Que te mate un policía nacional.
Cuantas marcas, cuantas marcas,
¿Cuántas marcas han dejado en tu cuerpo?
¿Cuánto madero hijo de puta te ha golpeado?
¿Cuántas noches en comisaría te has tirado?
¿Cuántas marcas te han dejado?
¿Cuántas marcas, cuántas marcas?
«Sin Dios – Las Cárceles
http://www.mediafire.com/?kmgjbbbthyz
No hay mayor atrocidad, que encadenar a alguien
por luchar por su libertad, luchar por sobrevivir.
Es arrestad@,torturad@, condenad@ por la Justicia.
Degradad@ por la impotencia y la humillación bajo los muros...
Cuando gritas libertad
en tu rabia ell@s están
la esperanza se perdió
solo queda el rencor.
Cámaras ocultas te controlan el tiempo
tortura blanca
Una hora de sol, miedo a l@s funcionari@s
Defiéndete de la violencia, esto es un infierno.
Quien te condenó, ni se acuerda de tí
Y tu gritas libertad
Y en tu rabia ell@s están
Ya la vida se perdió
solo queda el rencor
¡No a las cárceles! ¡No!
¡No a las cárceles! ¡No!
¡No a las cárceles! ¡No a las cárceles!
¡No a las cárceles! ¡No!
¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad! ¡Libertad!
¡No a las cárceles! ¡No!
¡¡¡ LIBERTAD!!!